A medida que vamos deshojando el calendario de este nuevo milenio, parece incuestionable que una de las voces que mejor define al siglo XX es la del compositor alemán Bernd Alois Zimmermann (Bliesheim, 1918 - Königsdorf, 1970). Su ambición artística y su amplitud de miras, su iconoclasta mestizaje y su omnicomprensividad con respecto a tan diversos tiempos y espacios, su capacidad para sintetizar lenguajes en apariencia antitéticos y su profunda vivencia de los mismos no han sido en todo momento comprendidos por sus coetáneos de la avantgarde, cuyos logros estéticos en tan alta medida están presentes en las partituras de Zimmermann, expuestas con una excelencia artística y una coherencia ética de hondísimo calado, al tiempo que profundamente enraizadas en la historia. Die Soldaten (1957-65), ópera en cuatro actos a partir de la obra…
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