Antes de comenzar el segundo acto, Michael Haefliger, intendente del Festival, salió al escenario micrófono en ristre: “Siempre que el intendente aparece es para dar malas noticias, y hoy no es una excepción: Torsten Kerl, nuestro Siegfried, se sintió indispuesto ya esta mañana y ahora no se ve capaz de cantar al cien por cien de sus posibilidades, por lo que ruego la benevolencia del público, y que le animen con un gran aplauso.” Siegfried sin Siegfried? Afortunadamente no. Desde luego, durante el primer acto la intervención de Kerl fue más bien discreta: dialogó con acierto con Mime y mantuvo la actitud fresca que conviene al personaje; pero al final, durante el exigente número de la fragua y la forja, se le notó falto de fuerza. Fue significativo que en la última invocación a Nothung, Jonathan Nott -siempre cuidadoso con sus…
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