Como de costumbre en los conciertos dirigidos por Vladimir Jurowski al frente su orquesta londinense, el programa fue una inteligente selección de obras raramente escuchadas, aún en este año del centésimo aniversario del nacimiento de Benjamin Britten. Son obras también poco familiares para el repertorio de Jurowski pero aún así parecieron quedarle como anillo al dedo. El preludio y las danzas del Prince of the Pagodas fue un acertado comienzo de brillantez de color y aserción de ritmos con protagonismo de percusión y gamelán, el instrumento que fascinó al compositor lo suficiente como para incorporarlo con frecuencia a varias obras de su período medio. Las danzas evocan la de su ópera Gloriana pero la música es en este caso mas íntima y variada en sus tiempos. La Suite sobre temas folklóricos ingleses (A time there was) es un asunto mas…
Comentarios