Discos

Música hecha imagen

Paco Yáñez
lunes, 11 de noviembre de 2013
José Manuel López López: Cálculo secreto; Movimientos; Finistra in La Chigiana; Octandre; El margen de indefinición; El arte de la siesta; Trío III; Simog-Civitella. Esteban Algora, acordeón. Miquel Bernat, vibráfono. Delphine Bardin, Franz Michel y Alberto Rosado, pianos. Robin Meier, informática musical (CIRM). Trío Arbós. Trío de magia. Sigma Project. Plural Ensemble. Orchestre National de France. Fabián Panisello y Pascal Rophé, directores. José Miguel Martínez y Pilar de la Vega, productores. Miguel Costa, José Miguel Martínez, Ángel Murillo y César Murillo, toma de sonido y masterización. Un DVD y un CD DDD de 172:06 minutos de duración grabados entre 1999 y 2012. Verso VRS 2130. Distribuidor en España: Sémele Proyectos Musicales
0,0014377

La cultura española contemporánea ofrece no pocos ejemplos de fertilización entre arte y creación musical. A los diálogos interdisciplinarios producidos entre Sean Scully y Mauricio Sotelo, Jorge Oteiza y Ramón Lazkano, Antoni Tàpies y Cristóbal Halffter, o Gordon Matta-Clark y Ramón Souto -por poner algunos ejemplos-, podemos añadir de un modo más específico la composición para el cinematógrafo, que en España cuenta con numerosos ejemplos (aunque de tan desigual fortuna en cuanto a altura musical) como los de Luis de Pablo, Carmelo Bernaola, Manuel Balboa, Antón García Abril, José María Sánchez-Verdú, etc.

Los binomios antes citados se caracterizan por una composición tramada a posteriori sobre dichos referentes: la música se acopla a una imagen, a un tempo cinematográfico que impone ritmo y carácter. Sin embargo, el diálogo interdisciplinario que ahora nos presenta el sello Verso, en la excelente edición que hoy reseñamos, da la vuelta a ese proceso, pues es un cineasta, el francés Pascal Auger (París, 1955), quien esculpe en el tiempo su videocreación a partir de la música, de ocho partituras del compositor español José Manuel López López (Madrid, 1956), en la que es una de las propuestas más sólidas y bien ligadas en este terreno de cuantas conozco (o hayan sido editadas en formato audiovisual). Y es que Verso pone a nuestra disposición estas ocho partituras en un DVD en el que sus paisajes musicales se acompañan de las imágenes que Auger ha ido tomando en distintos lugares del planeta; unas imágenes de carácter pictórico, que portan ecos del cubismo y proliferan en la pantalla cual rizoma pautado por un patrón musical, ya sea en ritmo, estructura, dinámicas, grano, etc. Lo que llama más poderosamente la atención es comprobar la profunda comprensión que Pascal Auger ha aquilatado de la música de López López desde que ambos se conocieran en Japón, en 1996, especialmente en lo referido a sus últimas (y más valiosas) partituras, cuyos complejos universos granulares convierte en capas visuales de una belleza hipnótica (además de servidas aquí con una calidad de imagen excepcional).

La edición del sello Verso, además de incorporar un magnífico libreto de 50 páginas repletas de fotografías, partituras y un muy revelador diálogo a cuatro bandas entre Prosper Hillairet, Giordano Ferrari, Pascal Auger y José Manuel López López, adjunta asimismo un CD en el que podemos escuchar las obras en formato audio (excepto Cálculo secreto (1993), que sólo se sirve en el DVD). Los registros proceden de tomas realizadas por el sello Verso entre 2009 y 2012, con excepción de Movimientos (1998), que procede de una toma del año 1999 cedida por Radio France.

La grande céleste, título elegido para este diálogo entre la videocración de Auger y la música de López López, comienza con Cálculo secreto, obra para vibráfono que Auger acompaña de imágenes rodadas en Venecia, en una sinergia que fluye entre ambos lenguajes a través de la vibración y sus ecos: sean los del vibráfono en lo musical o los del agua en lo visual. Reflejos que prolongan las notas y las suspenden en unas composiciones que Auger somete a una suerte de espejos que las contrastan consigo mismas, las invierte y retrogradan, cual el universo puntillista del que proviene el primer López López. Y es que estamos, con Cálculo secreto, ante la vertiente más afrancesada del compositor: un universo en el que se entrecruza lo bouleziano con asomos de un espectralismo que irá ganando peso en sucesivas partituras, para llegar en las últimas piezas a un lenguaje más personal y complejo, al tiempo que mucho más atractivo. Escuchada en este DVD en una excelente versión de Miquel Bernat, Cálculo secreto formaba parte ya de La céleste: embrión de este proyecto ampliado que ahora nos ofrece Verso, y que en su forma matriz comprendía la partitura para vibráfono y la orquestal Movimientos, ambas en una videocreación en la que Auger y López López tomaban como referencia textual el libro de Italo Calvino Le città invisibili (1972), que será el que vaya convocando toda esta suerte de cubismo urbano que Auger ‘pinta’ en sus tomas para acompañar la música del compositor madrileño.

Parte, así pues, del germen que supuso La céleste, los furibundos Movimientos (1998), homenaje de López López a Igor Stravinsky en su rotunda y vibrante tímbrica aliada con una alta vivacidad rítmica, continúan nuestro recorrido por esa bella ciudad tan visible y ecoica como lo es Venecia; una Venecia que Auger convierte en una suerte de entramado a lo Escher, que retuerce sobre sí misma de forma laberíntica, que suspende en el aire, hace flotar sobre la serenísima laguna, estiliza en puntos de fuga, trama en firmes simetrías, etc. Dirigida en 1999 por Pascal Rophé a la Orchestre National de France, con Delphine Bardin y Franz Michel como solistas, la versión que presentan tanto DVD como CD es muy directa y potente: puro pulso rítmico. En global me parece más recomendable la lectura de Johannes Kalitzke para el sello Kairos (0013022 KAI), de más calibrada estructura y mejor cuidado tímbrico en sus diversos planos, aunque esta versión también resulta muy atractiva por su vehemencia y empuje. Auger acompaña a la perfección desde la imagen sus marcados acentos, que convierte en puntos de inflexión e invitación a doblar las calles de Venecia (y en su caso, doblar comprende todas sus acepciones, de subyugantes resultados visuales. Más que ciudad invisible, Venecia se convirte a través del ojo de Auger en algo nunca visto).

Para el recuerdo a Franco Donatoni que es Finistra in La Chigiana (2000), Verso ha recurrido a uno de los pianistas que mejor comprende la música de López López: Alberto Rosado, que aquí hace un ejercicio de digitación inmaculado, un alarde técnico en ritmo que presenta no pocos asomos bachianos y cuya tan torrencial gama de registros medios convierte Auger en una profusa horizontalidad de fachadas corsas en la imagen, de imparable desplazamiento de derecha a izquierda en una nueva composición visual que es verdaderamente escheriana, que descompone en sus elementos básicos para engastarlos sobre sí mismos y dotarlos de una poética tan pictórica como musical.

No podía tener otro escenario Octandre (1923) -aquí en la trascripción para piano que López López realizó en 2001 de la partitura de Edgar Varèse- que las calles de Nueva York. Los sonidos organizados de Varèse se transmutan en sólida arquitectura cuyas células móviles las representa el tráfico incesante de la Gran Manzana. notable lectura, nuevamente, de Alberto Rosado, especialmente incisiva en lo rítmico, quizás un poco más plana en cuanto a rangos dinámicos.

El margen de indefinición (2000) nos devuelve a Córcega, que a través de este dúo para saxofón y percusión se explora en muy diversos enfoques visuales: firme horizontalidad en su comienzo, para dar paso a una galería de reflejos simétricos que superponen los distintos ejes del espacio, sublimados más allá de la linealidad arquitectónica en unas nubes cuya aparición es filtrada cual kaleidoscopio en una floración de espectros visuales que es fiel reflejo de las texturas en saxo y percusión, en sus compases más expandidos: abstracción y disolución de las formas.

Si una videocreación merece aquí el calificativo de escheriana, ésa es la que realiza Pascal Auger a partir de la partitura para acordeón, ensemble y electrónica El arte de la siesta (2005), sin duda una de las piezas más potentes y personales de esta edición. Nos encontramos con el López López más matérico, con el compositor que lleva a su escritura una verdadera polifonía de partículas basada en la granularidad temporal, en línea con una obra coetánea que es epítome de su estilo actual: el Concierto para piano y orquesta (1997-2005). Señalar que la versión ofrecida por Verso no es la misma que estos intérpretes (Esteban Algora, Plural Ensemble, Fabián Panisello) registraran para el sello NEOS (10814), en la que fue su primera grabación mundial, aunque en planteamientos resulte muy cercana (quizás con mayor virulencia y carácter percusivo en el registro de NEOS). Si en los compases instrumentales Auger convierte la Torre Eiffel en una intrincada red de escaleras y hierros retorcidos sobre sí mismos, en los puramente electrónicos es otra red la que superpone, de carácter etéreo y liviano: las estelas en el aire de los aviones, con las que ‘pinta’ su lienzo audiovisual. Buena muestra de la sinergia y entendimiento que de la música de López tiene Auger es la presencia de las poleas en pantalla cuando la música adquiere su carácter más mecánico; así como la multiplicación de la figura en el plano en sus pasajes más extendidos. Sin duda, punto álgido de este DVD.

No menos potente que El arte de la siesta es una obra tan rotunda como el Trío III (2008), partitura para violín, violonchelo y piano asociada por Pascal Auger a un molino de agua que incesantemente renueva sus giros, sus ciclos, la reincorporación de las energías primordiales, desde un goteo inicial donde vuelve a asomar ese universo granular del último López López. En ello incide la soberbia lectura del Trío Arbós, que comprende a la perfección el salto efectuado por el madrileño en sus partituras más recientes: esa mayor rugosidad de las texturas, su permeabilidad a técnicas extendidas, al ruido como objeto sonoro prestigiado, repleto de posibles. Con la anterior página, lo mejor de esta propuesta, además de la que ahonda de forma más entrelazada en la relación música-imagen.

En el progresivo recorrido hacia la ascesis que lleva a cabo Pascal Auger, partiendo de las ciudades y sus arquitecturas, para llegar a los elementos esenciales que conforman la materia, su propuesta fílmica para el cuarteto de saxofones Simog-Civitella (2011) depura incluso lo matérico para quedarse con la energía en esencia: con los fotones de las luminiscencias que capitalizan esta etérea videocreación final, en la que la música se ha hecho luz: ya sea objeto en sí misma o filtro a través del cual visitamos nuestras cotidianeidades. En su estudio de la música de López López, Auger su centra aquí en el movimiento, en lo inestable, en lo huidizo, convocando imágenes del castillo Civitella Ranieri, en Perugia, que resultan lo más pertinente posible para el origen y esencia de este cuarteto de saxofones. Concluye todo el recorrido, en los últimos compases de Simog-Civitella, con los planos más intencionalmente narrativos de Auger, con una suerte de coda en la que convoca parte de sus procedimientos previos, cuya revisitación les otorga un nuevo significado: ¿transitábamos los laberínticos grabados de Escher, o alguna de las subterráneas carceri d’invenzione de Piranesi, cual esa lectora que recorre los entrelazados corredores de la biblioteca de Civitella? Como en tantas otras propuestas creativas, será la naturaleza, ese baile de estrellas fugaces final, la que ponga un contrapunto liberador al abigarrado marasmo de nuestras recurrencias.

Tal y como hemos ido adelantado, la edición del sello Verso es ejemplar a todos los niveles. Las tomas de sonido son excelentes (especialmente en lo referido a las grabaciones de Verso; pues la toma francesa de los Movimientos es un algo inferior). Ningún reparo en cuanto a edición, así pues, para un diálogo interdisciplinario que no sólo ofrece una bellísima forma de recrear la imagen a partir de la música (invirtiendo lo que es proceso más frecuente entre estos lenguajes), sino que nos permite conocer -en versiones referenciales- algunas de las partituras más significativas de uno de los compositores españoles con un más sólido (y enraizado en Europa) lenguaje.

Estos discos han sido enviados para su recensión por Verso

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.