Noticias

Siguen los problemas en la ópera italiana

Maruxa Baliñas
0,0001534

Varias noticias recientes nos recuerdan que la situación de la música en Italia, como de toda la cultura en general, sigue siendo muy difícil.

En primer lugar, el pasado viernes 22 de noviembre los sindicatos de la Ópera de Roma dieron una rueda de prensa sobre la situación del teatro, que cuando creía tener su presupuesto ajustado verá reducida la financiación por parte del ayuntamiento de Roma. La noticia llega además en pleno mes de noviembre, cuando la temporada está ya en marcha y la dirección de la Ópera de Roma tiene una serie de compromisos adquiridos para los próximos años que no son fácilmente cancelables. Esta reducción se une al hecho de que la Ópera de Roma tiene en estos momentos una deuda que podría ascender a los 33'5 millones de euros y no se puede reducir fácilmente, puesto que la compañía ha reducido ya sus costes de funcionamiento en los años anteriores (en 2009 sus gastos ascendieron a 66 millones, en el 2012 fueron de 55) y no es fácil hacerlo aún más sin afectar seriamente a los sueldos de los trabajadores, especialmente de los técnicos y administrativos. Los sindicatos han recordado además que tanto el estado como el ayuntamiento y la región deben a la Ópera de Roma un total de 15 millones de euros de fondos prometidos y nunca entregados, y que los bienes inmobiliarios y patrimonio del teatro ascienden a más de 48 millones de euros, o sea, una cifra muy superior a la deuda de 33'5 millones.

Esta guerra de cifras entre gastos, deudas, activos inmobiliarios y balances más o menos equilibrados, no es cuestión baladí en Italia donde la Ley Bray, aprobada en 2013, obliga a que los teatros calculen su nivel de gasto y endeudamiento incluyendo sus activos inmoviliarios y patrimonio, y según la cifra resultante -y lo equilibrada que resulte su economía- pueden obtener beneficios fiscales o una mayor o menor financiación. Los sindicatos de la Ópera de Roma han acusado a otros teatros de manipular su balance de cuentas, ajustándolo por su patrimonio, no por su deuda real, para así conseguir una mayor financiación estatal.

El domingo 24 y lunes 25 de noviembre, los sindicatos de la Ópera de Roma volvieron a tener nuevas reuniones, donde entre otras cosas se planteó la posibilidad de una huelga que afectará a la inauguración de la temporada el próximo 27 de noviembre y a todas las funciones de Ernani dirigidas por Riccardo Muti, ya que el retraso en la entrega de la aportación del ayuntamiento de Roma y la región de Lazio antes citada pone en peligro los sueldos del personal en noviembre y diciembre. Ante esto el presidente de Lazio, Nicola Zingaretti, ha dicho que ya ha presentado un plan para saldar sus deudas (antes del final de 2015) y que por tanto la huelga no tiene sentido y puede afectar a la situación de la Ópera de Roma. El llamamiento de Zingaretti no tuvo gran éxito -peligran unos 480 puestos de trabajo debido a este retraso en los pagos públicos- pero sí el de Muti, quien afirmó esta mañana que "sería un crimen" cancelar la inauguración de la temporada, ante lo cual los sindicatos decidieron que por lo menos el 27 de noviembre trabajarían con normalidad.

Por otra parte, el pasado 22 de noviembre se dió a conocer el nombramiento de Pier Francesco Pinelli como "comisario extraordinario" responsable de las fundaciones líricas deficitarias. Pinelli, ingeniero hidráulico y administrador delegado de Erg Petroli, ha sido nombrado por el el ministro de Actividades Culturales y Turismo Bray y el ministro de Economía Saccomanni,para que estudie los balances de cada una de las fundaciones y organice la distribución de 100 millones de euros que servirán para resolver la situación de crisis en la que se encuentran -entre otros muchísimos teatros- el Maggio Musicale Fiorentino y el Comunale -o Carlo Felice- de Génova. Aunque la cantidad de 100 millones de euros puede parecer a priori amplia, son numerosísimos los teatros líricos en crisis y algunos de los grandes acumulan deudas que convierten esta cantidad en netamente insuficiente.

Precisamente el Teatro Carlo Felice, con una deuda reconocida de 4 millones de euros, inició la emisión de anuncios publicitarios el pasado 13 de noviembre, coincidiendo con el estreno de Rigoletto. En principio, esta proyección se presentó como un experimento, y los tres anuncios estaban relacionados con el propio teatro y el ayuntamiento de Génova, pero no se descarta empezar a presentar auténtica publicidad en las representaciones. El Carlo Felice también está empezando a buscar una rentabilidad mucho mayor del foyer y el restaurante del teatro, como lugares de celebración de eventos culturales y gastronómicos.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora