Cuenta Sorozábal en Mi vida y mi obra (1986) que
El estreno de Brindis fue el origen de otra repugnante faena del franquismo contra mí. Unos días después del estreno (1955), mis colaboradores Sevilla y Tejedor, ante mi asombro, me hablaron de una cantidad que teníamos que aportar para darla a los críticos. Me explicaron que eso era corriente en el género revisteril. Me aclararon incluso con nombres y detalles quienes recibían la donación en metálico y quienes en especies, a través de sus esposas. Como es natural yo me negué a contribuir y no di un céntimo. Esto debió molestar mucho a los periodistas y me prepararon una emboscada repugnante meses más tarde." El 16 de abril de 1956, El Alcázar, publicaba una portada en la que aparecía el retrato de Sorozábal con su boca borrada con un par de brochazos y el titular A este músico le…
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