Discos

En busca de la síntesis perfecta

Paco Yáñez
lunes, 17 de marzo de 2014
David Philip Hefti: Éclairs; Moments lucides; Changements; Gegenklang; Klangbogen. Thomas Grossenbacher, violonchelo. Ensemble Modern. Deutsche Radio Philharmonie Saarbrücken Kaiserslautern. Deutsches Symphonie-Orchester Berlin. ORF Radio-Symphonieorchester Wien. David Philip Hefti, director. Benedikt Fohr y Rainer Pöllmann, productores. Felix Dreher, Christian Gorz, Rainer Neumann y Henri Thaon, ingenieros de sonido. Un CD DDD de 75:47 minutos de duración grabado en Berlín, Frankfurt, Kaiserslautern y Viena, los días 11 de septiembre, 11 y 12 de octubre de 2012, 26 de febrero y 4 de marzo de 2013. col legno WWE 1CD 40407
0,0002103 A lo largo de los últimos meses, tanto en la serie dedicada por col legno a los jóvenes compositores premiados por la Ernst von Siemens Musikstiftung como en los más recientes lanzamientos del sello Kairos, nos hemos encontrado con nuevas voces de la escena europea en la que se alquitaran buena parte de las corrientes estilísticas más potentes de las ultimas décadas. Al encontrarnos hoy con el suizo David Philip Hefti (San Galo, 1975), uno tiene la sensación de que esa síntesis alcanza un grado de perfección altísimo, por cuanto la audición de este monográfico, además de disfrutarse mucho musicalmente, plantea una galería ecoica que nos remite a influencias bien asimiladas en un lenguaje que no por ello deja de ser personal (aunque sin la madurez y la firma tan acusada de sus referentes más directos).

Así, en Éclairs (2013), pieza camerística que abre este compacto, los procedimientos técnicos de Helmut Lachenmann son audibles en numerosos compases, pero como también lo puede ser una figura en ciertos aspectos antitética, como la de Enno Poppe, con su aura decadentista y su permeabilidad a las músicas urbanas que atraviesan el presente europeo, transformadas de un modo paródico. Markus Böggemann, autor de las notas a este compacto, habla, tanto en Éclairs como en el conjunto de la producción reciente de Hefti, de una discontinuidad, de un discurso quebrado en el que se procede a una revisión estilística caleidoscópica en la que materiales y técnicas narrativas diversas (musicalmente ello se concreta en una convivencia en una misma pieza de compases tonales con otros tramados en base a la música concreta instrumental) se articulan como podrían hacerlo en los artefactos literarios de esa línea de alternatividad narrativa que va de un Cervantes a un Goytisolo, de un Sterne a un Schmidt, de un Rabelais a un Ríos. Aquí, las once partes que componen Éclairs presentan una pluralidad sintética que se carga de referentes y fragua una sólida construcción final.

Las orquestales Changements (2011) y Moments lucides (2012) pueden concebirse como un díptico contrastante por lo que al color y al tono se refiere. La primera de ellas, sobre la que resuenan ecos de Kurtág, Ligeti o Birtwistle, es una obra atmosférica, de densidad tejida en base a sonoridades graves, oscuras, de gran solidez y empaste, que van progresando hacia la luz. De nuevo, se trata de una música quebrada, que avanza a impulsos, en cada uno de los cuales se inserta un nuevo material y unas nuevas técnicas (por momentos, lindando la cita, y pienso aquí en la bellísima ΣΤΉΛΗ (1994) de Kurtág). Despojada de sí misma, la música llega al borde de la paralización antes de que una suerte de ostinato inesperado señale el punto de partida para nuevas mutaciones.

Por su parte, Moments lucides está pensada por Hefti como una serie de resonancias para orquesta, y aquí reverbera uno de los maestros del suizo: Wolfgang Rihm, un Rihm en sus más diversos registros, pues de nuevo se procede a una continua alternancia estilística, entre técnicas extendidas (profusión de soplidos sin tono en los vientos, de violentísimos col legno en las cuerdas) y masas estáticas de carácter cromático, repletas de iridiscencias en los albores de lo espectral. De este modo, se da un proceso inverso con respecto a Changements, y el trazo general tiende a la aceleración, a la tensión, cortada por esos momentos contemplativos de expansión tonal.

Klangbogen (2009) y Gegenklang (2010) forman una nueva pareja de obras orquestales que dialogan entre sí. La primera tiene un carácter muy orgánico, y en ella la progresión de los materiales se teje de forma compacta, en base a microtonos y armonías naturales que nos remiten a la formación de Hefti con figuras como el ya citado Rihm, de nuevo aquí audible, o Cristóbal Halffter, cuya impronta se antoja mayor en el concierto para violonchelo Gegenklang, pieza que nace de los estertores sonoros de Klangbogen, agudizando ese carácter continuista de ambas partituras. No menor vuelve a ser la influencia de Ligeti, especialmente por la densidad microtonal, si bien Hefti pone su concierto en contacto más directamente con las partituras románticas análogas, con sus herederos en el siglo XX, quizás con las de Penderecki, o con el propio Carter, por la complejidad estructural; es decir, con compositores que han abordado la escritura para violonchelo desde la notación articulada en alturas y sin perder de vista cierto virtuosismo en el instrumento, en el que se reconocen frases e ilusiones (por momentos no tanto, sino realidad misma) de un lenguaje tonal expresado a través de la melodía.

Por lo que a las interpretaciones se refiere, todas ellas dirigidas por el propio David Philip Hefti, se antojan excepcionales, al contar ya no sólo con el compositor al frente de las lecturas, sino con orquestas de primer nivel en este repertorio y un ensemble, el Modern, que destila perfección y contundencia en Éclairs. Tanto los de Frankfurt, como el resto de orquestas alemanas y austriaca, marcan de forma muy precisa esa coexistencia tan acusada en Hefti de estilos dispares, que en su síntesis final alcanzan una unidad no con frecuencia escuchada en tan perfecto grado. Es por ello que se trata de una invitación a navegar por una música de notable calidad que resultará re-conocible en muchos momentos, que puede suponer una nueva pasarela para aquellos que busquen puertas de acceso a la música actual que le permitan establecer vínculos con corrientes que han rehuido la ruptura más experimental o los límites instrumentales más aristados.

Las tomas sonoras, procedentes de radios alemanas y austriacas, son tan excelentes como las propias interpretaciones, redondeando un compacto con numerosas fotografías, notas biográficas y fragmentos de partitura; es decir, con el sello de calidad que poseen todos los discos de esta serie Ernst von Siemens Musikstiftung en col legno, galardón, éste de la fundación germana, que recayó en David Philip Hefti en el año 2013. Motivos, desde luego, no faltaban para tal mención.

Este disco ha sido enviado para su recensión por col legno 
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