Han debido pasar casi diez años para volver a escuchar en Salta el Réquiem de Fauré. La mayoría de los compositores que escribieron Requiem, lo hicieron pesando en el dolor que genera la desaparición de una o varias personas que despertaron ese sentimiento. Este músico de la segunda mitad del siglo XIX y principios del siguiente, imaginó un cuadro para después de la muerte. Como si fuera una nueva aunque diferente vida espiritual de los que se fueron de la vida terrena, en el paraíso, en el cielo o en algún lugar del que regresarán cuando lo digan los tiempos. Fauré tiene una música aristocrática, elegante, sutilmente refinada, no proclive a la grandilocuencia pues encarna la delicada cultura francesa más genuina. No es diferente de ello esta obra que hasta altera, en sus siete partes, las formas convencionales de un réquiem. Detalle…
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