Discos

Rita, original, en francés y con nuevo subtítulo

Raúl González Arévalo

martes, 24 de junio de 2014
Gaetano Donizetti: Rita (Deux hommes et une femme), ópera cómica en un acto estrenada en la Opéra Comique de Paris en 1860. Libreto de Gustave Vaëz. Katarina Karnéus (Rita), Barry Banks (Pépé), Christopher Maltman (Gasparo). The Hallé. Sir Mark Elder, director. Opera Rara ORC 50. Un disco compacto (DDD) de 63 minutos de duración. Grabado en el Royal Northern College of Music de Manchester en septiembre de 2012
De todos es sabido que Donizetti es el compositor insignia de Opera Rara. No en vano, la discográfica inglesa le ha dedicada la friolera de veintidós grabaciones del medio centenar con que cuenta el catálogo -que se alcanzan precisamente con este registro-, el 44%. Si no fuera por los ingleses sería prácticamente imposible el acceso a títulos tan poco frecuentados (y menos grabados) como Ugo, conte di Parigi, Rosmonda d’Inghilterra, Il diluvio universale, Elvida, Francesca di Foix, Gabriella di Vergy, Zoraida di Granata, Maria Padilla, Emilia di Liverpool / L’eremitaggio di Liverpool, L’assedio di Calais, Imelda de’ Lambertazzi, Dom Sébastien, roi de Portugal o los fragmentos supervivientes de Ne m’oubliez pas.

Y tiene intención de seguir, pues se anuncian planes para Les Martyrs, de la que ya se están recaudando fondos. Desde luego se trata de una operación muy necesaria por cuanto que se trata del único Donizetti parisino que no cuenta con una grabación decente en el original en francés -ni, dicho sea de paso, tampoco en italiano (Myto 1975 / Mondo Musica 1978)-. Pero hasta que eso llegue, aquí tenemos Rita.

Como ya ocurrió con La romanzesca e l’uomo nero, cuyo título original restauraron tras haber sido conocida como La romanziera e l’uomo nero, la primera sorpresa que se lleva el oyente es que el título de la obra ya no es Rita, ou le mari battu. El primer interés de la grabación es que emplea la edición crítica de la obra, que elimina los añadidos apócrifos del estreno en 1860, doce años después de la muerte del compositor. El autógrafo del compositor y la aparición de un libreto manuscrito con anotaciones de su propia mano han permitido recuperar los diálogos originales y acercarse a la obra tal y como la concibió Donizetti, incluyendo el cambio de subtítulo. Todo ello queda claramente reflejado en el ensayo introductorio que refleja las vicisitudes de la obra hasta que finalmente vio la luz. Tal vez se hubiera podido incluir un análisis musical de la partitura, como es la norma en otras grabaciones.

El empleo de la edición crítica nos confronta además con el original francés. Son varias las grabaciones en la traducción italiana, pero muy pocas las alternativas en el idioma original. Así, en francés está documentada una grabación publicada en Lp en The Golde Age of Opera (1968), con un reparto íntegramente francófono (Odile Pietti, Joseph Peyron, Bernard Demigny) dirigido por Pierre-Michel Le Conte. Que hasta donde sé no ha sido volcada en soporte digital. El año pasado Dynamic publicaba un DVD procedente de una producción de la Ópera Real de Valonia, pero no se valía de la edición crítica, sino del remedo de 1860. En consecuencia, una vez más nos hallamos ante una primicia absoluta.

Estupenda opéra-comique, con momentos tan geniales como los de la Hija del regimiento, aunque con un planteamiento menos ambicioso (un solo acto, un aria y dos dúos para cada protagonista, y el trío final). La cavatina de la soprano (“Van la casa e l’albergo”) y el aria del tenor (“Allegro io son”) han conocido cierta fama como números de concierto y tienen buenas grabaciones aisladas en recitales, como las de Eva Mei (RCA) y Juan Diego Flórez (Decca), por citar sólo dos. 

Como ocurre con las farsas y comedias en un solo acto de Rossini y del propio Donizetti, Rita necesita básicamente un director capaz de imprimir un ritmo chispeante y unos intérpretes con un innato sentido de la comedia, hábiles para divertir al público con esta historia en la que tenor y barítono no pelean por la soprano, sino por deshacerse de ella. La comparación con la grabación de Dynamic deja en mejor lugar la propuesta de Opera Rara en la mayoría de los planos, aunque la dirección arrolladora de Claudio Scimone, sorpresivamente, compite sin complejos con la de Sir Mark Elder, al que supera en fantasía. Tal vez encajen mejor con el carácter del británico los dramas, habida cuenta los excelentes resultados de Dom Sébastien y Maria di Rohan. Sin embargo, Elder está mejor servido en la calidad de la orquesta. No en vano es titular igualmente de la orquesta The Hallé y está habituado a trabajar con ellos.

Respecto a los solistas, Christopher Maltman presenta un instrumento mucho más fresco que el veterano Alberto Rinaldi como Gasparo. Por el contario, el canto de Aldo Caputo es más fácil y brillante que el de Barry Banks, cuyo registro agudo, absolutamente solvente, revela sin embargo menos facilidad que antaño, como es evidente en “Je suis joyeux” y sus dos de pecho. Donde ambos van a la par es en la caracterización acertada del pobre Pepé.

Respecto a la protagonista, Katarina Karnéus suena más fresca que Priscilla Laplace, que se vale del soporte visual para reivindicarse con una acertada composición actoral, compensación para un instrumento poco atractivo y unos agudos estridentes. Por su parte, la soprano sueca tiene una voz más cálida, aunque el dominio de las agilidades, correcto, es un tanto genérico.

Por lo que toca al dominio estilístico, principal falla de los cantantes no francófonos, las dicciones son un punto exóticas -se nota siempre el deje germánico de los idiomas maternos- y, a pesar del evidente trabajo, no hay una soltura natural en los diálogos. En todo caso, no es un obstáculo para disfrutar de la grabación.

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