Como su abuelo John y su padre George, Augustus alias “Gus” Christie prologó este año el programa de mano del Festival de Glyndebourne con palabras de bienvenida más semejantes a las de un anfitrión particular que a las del director general de una casa de ópera. Nada extraño en ello si se tiene en cuenta que los Festivales de Glyndebourne ha sido desde su fundación en 1934 una empresa familiar de una casa de campo. La diferencia es que mientras John y George se preocupaban por agregar a la información artística minucias como los cambios en el jardín y las mejoras al estacionamiento de vehículos privados (el barro sigue siendo a veces un problema los días de lluvia), Gus prefiere concentrarse en la parte profesional. Su prólogo de este año contiene referencias a la salud financiera de esta empresa que funciona sin una libra de subsidio…
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