La imaginación creativa del compositor, director y pianista de jazz, el notable “Duke” Ellington, en la última etapa de su vida, dejó para las generaciones futuras un rico legado representativo de lo que puede producir la inspiración de alguien que guardaba en su mente temas, frases, escalas, notas, casi de modo infinito. Esta partitura llamada El Río (The River) se construyó por encargo del American Ballet Theatre para una ida del coreógrafo Alvin Ailey y debía mostrar un curso de agua con sus diferentes momentos. De ellos, hoy escuchamos cuatro: el anuncio de la llegada de la primavera al río, sus intrincados recovecos en los que la orquestación de Ron Collier recuerda combinaciones tímbricas del famoso John Barry que durante treinta años compusiera la música de las películas del mítico James Bond, luego sus declives terrenales donde…
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