El Teatro del Libertador de Córdoba (que viene llevando a cabo una entusiasmante temporada lírica internacional, con grandes éxitos como los de Rigoletto con Marcelo Álvarez, Aurora de Panizza con Darío Volonté, La travista con Eteri Lamoris y próximamente Il trovatore con la dirección del maestro Fernando Álvarez) tocó su punto más bajo del año con esta versión de la Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi.El cuarteto de solistas vocales convocados pareció interesante, aunque no puede decirse que los cantantes que intervinieron posean 'voces verdianas' en el sentido más estricto del término. El eslabón más frágil pareció la soprano Patricia Gutiérrez, artista argentina muy meritoria y de buena voz, pero de emisión poco franca y centros carentes de squillo.Los argentinos Alejandra Malvino y Gui Gallardo cumplieron con una correcta labor.…
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