Tras el éxitoso estreno de la Sinfonía de las canciones dolientes en el Festival de música contemporánea de Royan de 1977, la crítica francesa se dividió entre quienes la consideraban ingenua, quienes la consideraban reaccionaria y quienes afirmaban que era ambas cosas. Las numerosas interpretaciones en Europa y América en el otoño de 1989, cuando caía el Muro de la vergüenza provocaron airados debates entre los críticos mientras la obra obtenía el favor incondicional del público y de los intérpretes. La soprano norteamericana Dawn Upshaw, una de las más destacadas intérpretes de las óperas de Mozart y de la música vocal de Cage, protagonizó la primera grabación de la sinfonía de las canciones dolientes, el disco clásico más vendido en las navidades de 1991. Aquel invierno, la sinfonía de Górecki, cantada por Upshaw, se podía escuchar…
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