Dicen que todo lo bueno está prohibido por el médico, es pecado o engorda. Este disco de Sokolov, a primera vista, no parece contener ninguna de esas amenazas, pero mi conciencia se revuelve y me acusa de falta de templanza. O sea, que estaría todo el día oyéndolo. Citando a Shakespeare: "If Music is the food of love, give me in excess".Sokolov es, por muchos motivos, uno de los pianista más interesantes de la actualidad. En primer lugar porque es uno de los mejores representantes de la tradición de la escuela pianística rusa, ahora en franca desaparición. Ciertamente siguen existiendo entre los pianistas jóvenes bastantes formados en Rusia, pero en este momento el mercado obliga a todos los pianistas, por lo menos si quieren hacer una carrera productiva con muchos conciertos y muchos discos, a seguir un estilo muy similar. Aparentemente…
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