La Flauta Mágica que nos ocupa es de muy distinta factura que las que hoy en día se producen, sobre todo por la batuta. Sir Thomas Beecham -sin duda, uno de los más grandes directores de orquesta de la historia- firma una versión ajena a la prisa. Desde la reposada obertura, el británico se recrea en un fraseo que, no por lento -increíblemente lento- resulta pesado. Si la flexibilidad del tempo es una constante de sus versiones, aquí -como en el inolvidable Peer Gynt que grabó- se muestra exacerbada.
Esta nueva edición de La Flauta Mágica de Sir Thomas Beecham permitirá a los aficionados conocer la tradición interpretativa de esta obra antes de que la aceleración de tempi y la utilización uniforme de instrumentos antiguos homogeneizara las versiones.
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