El simpático Teatro Roma, situado en la modesta localidad bonaerense de Avellaneda, está, a nuestro juicio, perseverando en un error. Este coliseo, que dispone de una pequeña sala, escasos recursos económicos y limitadas posibilidades artísticas, en vez de programar óperas de cámara o títulos del barroco y del clasicismo, se obstina en montar los grandes melodramas de los operistas románticos (Don Carlo, Il corsaro, I puritani, etcétera); hasta ahora, con pobres resultados.Si nuestro Teatro Colón no ha logrado ofrecer títulos de Verdi con elenco argentino, no vemos como un centro musical de tan limitada entidad pueda triunfar allí donde otros han fracasado. Programar una ópera como Ernani es, en este contexto, un acto de soberbia (o de ignorancia lisa y llana, ¿quién sabe?) que resulta difícil entender. El mayor problema de esta…
Comentarios