El Festival de Danza de Cannes ha querido correr el riesgo de programar varios montajes que suponían estrenos absolutos, lo que siempre ofrece el poder disfrutar de primicias que tal vez sean estupendas, o el ser los primeros en encontrarnos cara a cara con una birria. El otro día pudimos disfrutar de ambas situaciones con apenas media hora de distancia. Tremendo.Basándose en la vida, obra y filosofía de Bruno Schulz, artista vilmente asesinado en el gueto de Drohobycz, el coreógrafo Josef Nadj ha creado un espectáculo que se desarrolla en tres fases y que aporta ideas y concepciones nuevas, con la única ayuda de cuatro bailarines y tres músicos. Bueno, y el apoyo económico del Ministerio de Cultura y Comunicación francés (que subvenciona el centro coreográfico), la ciudad de Orleans, el Conseil Régional du Centre y el Conseil Général du…
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