El cierre del Festival de Danse de Cannes 2001 ha supuesto algo más que la clausura simbólica de una serie de espectáculos de danza; Rosella Hightower ha dejado la dirección de la escuela que ha regentado desde hace cuarenta años en Cannes, en manos de Monique Loudières, Etoile del Ballet Nacional de l’Opéra de Paris, y ha sido ella, ya con el testigo en la mano, la que ha puesto en marcha este reconocimiento a los que, junto con Rosella, inauguraron el centro: el español José Ferrán (fallecido en febrero del año pasado en Barcelona) y Arlette Castanier. . Es difícil encontrar a alguien en el mundo de la danza que no haya (hayamos) pasado en algún momento de su vida por las salas de esta escuela de Cannes y por las correcciones de la maestra americana. Por eso esta noche todo el mundo estaba a su alrededor, entre cargos políticos y…
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