Alemania

  • Alemania 08/03/2020

    Un magnífico cierre

    En relación directa con el incremento de los casos de coronavirus en Europa y en Alemania, el público asistente a los conciertos se reduce diariamente a un ritmo vertiginoso. Esta velada, enteramente dedicada a tres de los cinco tríos de cuerdas de Ludwig van Beethoven y última del festival TUP (Theater und Philharmonie) Festtage 2020 fue presenciada por unas 400 personas, apenas 33% del aforo de la sala Alfried Krupp de la Filarmónica de Essen
  • Alemania 01/03/2020

    La versatilidad de Faust

    La música barroca sigue teniendo su gran público en Alemania. La Akademie für Alte Musik de Berlín fue nuevamente aclamada este domingo en el festival Theater und Philharmonie Festtage 2020 de Essen con un programa enteramente dedicado a los Bach (Johann Sebastian y su hijo Carl Philipp Emanuel), cerrando así el ciclo consagrado a grandes intérpretes, en este caso la violinista Isabelle Faust, una gran solista de fama mundial que se mueve de forma igualmente desenvuelta entre el repertorio de los siglos XVIII, XIX y XX.
  • Alemania 17/02/2020

    Un diseñador de sonidos

    Es maravilloso ver cómo el director y la orquesta logran una fragmentación del sonido de tal grado que incluso en los fortissimos más voluminosos es claramente audible, a lo que contribuye sin duda también la sobresaliente acústica de la sala Alfried Krupp de la Philharmonie de Essen. Los arrebatos de la orquesta son de gran fuerza física, pero no ruidosos, y las diferentes secciones permanecen siempre cuidadosamente equilibradas
  • Alemania 21/02/2020

    Un hilo de comunicación exclusivo

    Nézet-Séguin parece sintetizar muy delicadamente los más complejos sonidos con sus manos como si fueran multicolores globos inflados con helio que deja volar a su libre albedrío en la sala, al tiempo que mira al cielo para contemplar sus evoluciones
  • Alemania 08/03/2020

    Luz en la Semperoper

    El objetivo de estas estrategias era preparar uno de los finales más espectaculares de la historia de la música, el legendario “Sieht die Sonne”, donde orquesta y coros celebran la gloria de la luz solar y el despertar de la naturaleza. Y para ese momento Thielemann lo tenía todo a punto: su estricto control de las dinámicas, su minuciosa exploración de las texturas locales durante más de hora y media cobraron de pronto su verdadero sentido, cuando toda esa energía acumulada estalló en una exclamación formidable, amplificada por la primera entrada de las voces femeninas del coro, que inundaron de luz la Semperoper. Un final de esos que te dejan con ganas de levantar los pies del suelo y dar gracias a esta música por existir
    Vicente Carreres 25/03/2020