Alemania

  • Alemania 08/03/2019

    Pleasures and Guilty Pleasures

    While the concert offered intriguing hints as to Mr Petrenko’s tenure with the Berlin Philharmonic might look like it stopped short of providing concrete answers. The first half showed him to be a sympathetic accompanist, effectively ceding the performance to Ms Kopatchinskaja, while the second had undeniable moments of excitement.
    Jesse Simon 19/03/2019
  • Alemania 09/03/2019

    Pepe Romero: una leyenda

    Gran sala auditorio de la Tonhalle de Düsseldorf. Federico Moreno Torroba (1891 – 1982), Concierto en Flamenco para guitarra y orquesta. Joaquín Rodrigo (1901 – 1999), Concierto de Aranjuez para guitarra y orquesta. Georges Bizet (1838 – 1875), Suites de L'Arlésienne nº 1 y nº 2. Solista de guitarra, Pepe Romero. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Director, John Neal Axelrod. Organizador Heinersdorff Konzerte – Klassik für Düsseldorf. Asistencia: 100% del aforo
  • Alemania 17/02/2019

    Sangre sucia

    Parece que Kratzer no cree demasiado en 'La forza del destino' y decide convertirla en algo que no es: una narración de grandes hitos del racismo, partiendo de que el problema de Don Álvaro no es 'el destino' sino que su sangre es 'sucia'. Así cada acto incide en un momento determinado, casi siempre desde la lucha negros-blancos y en EEUU, porque Kratzer considera que allí es donde mejor se ve este sistema de dos 'clases' y el choque de razas.
    Marisa Pérez 13/03/2019
  • Alemania 01/03/2019

    El elegante intimismo del primer Eugene Onegin

    La versión de cámara de Eugene Onegin para 11 músicos fue toda una grata sorpresa, aunque reclamara en algunas escenas el rico sonido de una orquesta de mayor tamaño (verbigracia el célebre vals del baile con cotillón). Sin embargo, en los pasajes más líricos, el tono esbelto, elegante e íntimo, alimentado especialmente por las febriles secuencias del acordeón, le daban mucha emoción a esta intriga en su grafía original.
  • Alemania 06/03/2019

    Mientras el tambor aguante

    Esto es lo que acertamos a percibir con Grubinger y su grupo: lo corpóreo, la presencia absoluta, un poderoso imán para oídos y ojos. Su aparición, en medio de las estrellas de la cúpula de la Tonhalle, es como un agujero negro que absorbe todo lo demás, de manera que uno sale finalmente con más energía de la que tenía cuando entró al recinto.