Sé que es una afirmación un tanto arriesgada, pero cada vez estoy más convencido de que Francesco Corselli es el músico español más brillante del siglo XVIII. A medida que van desempolvándose obras suyas, se aprecia la verdadera importancia que tuvo Corselli en un periodo que durante largo tiempo parece haber provocado vergüenza en España, por considerarse excesivamente italianizado. Hoy, libres ya de prejuicios gracias al triunfo del historicismo musical, Corselli empieza ser objeto de la debida atención y hasta es probable que en 2002, coincidiendo con el tricentenario de su nacimiento, asistamos a un auténtico boom. Nunca es tarde si la dicha es buena.Primero fue El Concierto Español, con sendas actuaciones en Aranjuez y Granada, el que presentó en sociedad a quien Riemann bautizó como el Handel de Castilla. Luego fue Jordi Savall el…
Comentarios