Coincidían en el abono de la BOS, Sinfónica de Bilbao, varios elementos de interés. En el programa dos estrenos absolutos -las obras de Bohuslav Martinu-, un cuarteto legendario como el Juilliard String Quartet y un maestro, el joven norteamericano Erik Nielsen, que hace algo más de dos años causó sensación en Bilbao dirigiendo Die tote Stadt dentro de la temporada de ABAO-OLBE, con la Sinfónica de Bilbao en el foso. Si bien el auditorio no registró la ocupación de las grandes ocasiones, cosa que resulta aparentemente inexplicable, la velada no defraudó y fue de un enorme interés de principio a fin.
La Bagarre es una obra de gran modernidad, muy abierta y dinámica, llena de contrastes y pluralidad de armonías, e implica abrir programa de modo muy enérgico. Nielsen es un director equilibrado, preciso y muy capacitado, con la musicalidad y…
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