El fondo es una gran sala donde gente vestida de smoking come, fuma y se embriaga durante los tres actos. De allí salen los personajes al proscenio para interpretar su drama. Una enorme cortina se despliega todo el tiempo de derecha a izquierda y de izquierda a derecha para separar a los comensales del drama protagonizado por unos personajes que no son mas que pequeños burgueses reprimidos por convenciones que tratan de superar. Sí, ésta es una de esas puestas diseñadas para reducir el conflicto wagneriano a una historia de infidelidad cotidiana. “Una historia de amor ilícito.” Así sobre-simplifica el sitio web de la Royal Opera House el esquivo mito de amor y muerte propuesto por Richard Wagner en su Tristán e Isolda. Y con similar convencionalismo reduce el regisseur Christoph Loy a la obra, haciéndole perder todo su carácter mítico y…
Comentarios