Con un director como Andris Nelsons al timón, el mar del holandés errante fue un prodigio de tensión, variedad cromática e implacabilidad en la urgencia de los tiempos. El balance entre cuerdas y metales y la sincronización con buenos cantantes y un coro de gutural e incisiva proyección redondearon una excelente versión musical. Algunos añoraron un Holandés de voz mas oscura y angulosa que la de Bryn Terfel, pero esto es cuestión de gustos, y lo cierto es que la calidez del canto legato y el sentido del fraseo del cantante galés permiten apreciar al personaje como una figura mas doliente y humana y menos demoníacamente neurótica. También Adrianne Pieczonka ofrece una Senta de vibrante e incisiva voz lírica, comparable ahora con las inolvidables Lisbeth Balslev y Sabine Hass. Peter Rose cantó un excelente Daland y Michael König sorteó…
Comentarios