Arturo Toscanini (Parma, 1867; Nueva York, 1957) se caracterizaba por su energía, propensión a la sencillez e impetuosidad combinadas con una voluntad inflexible, perfeccionismo al grado del fanatismo y una autocrítica al límite de lo morboso.Reconocido como uno de los directores de ópera más prestigiosos de su época, su oposición cada vez más radical al fascismo provocó su alejamiento de su amado Teatro alla Scala de Milán y una creciente actividad de director sinfónico en gira que lo reveló como un extraordinario intérprete del repertorio vienés y uno de los más grandes del ciclo sinfónico beethoveniano, del que dejó abundantes grabaciones en concierto y en estudio.En 1928, Toscanini fue nombrado sucesor de Menhelberg como director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, con la misión de unificarla con la Orquesta Sinfónica de Nueva…
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