Como me gusta navegar contra viento y marea, no me referiré aquí, como hace casi todo el mundo, al primer concierto del año (es decir, al de la Ópera de Viena), sino al último concierto del año (o sea, al que tuvo lugar el pasado lunes en el Wigmore Hall de Londres). Bueno, no es más que una excusa para dedicarle este artículo al protagonista de dicho acontecimiento musical, el contratenor James Bowman, el cual, acompañado por el King's Consort, dedicó el programa a quien ha sido su norte en sus más de tres décadas de brillante andadura profesional: George Frideric Händel.No sentiría la pasión que siento por la música barroca si no hubiera escuchado, hace ya de ello unos cuantos años, a Bowman. Hasta ese momento, para mí, como para tantos otros melómanos, la palabra contratenor estaba únicamente vinculada a Alfred Deller. No era de…
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