Normalmente las sonatas para piano son piezas de concierto, a veces para ser interpretadas por el propio compositor, otras entregadas a algún virtuoso para su estreno. Pero las sonatas de piano de Schubert se salen un poco de la norma, la difícil situación vital de Schubert motivó que la mayoría de ellas se estrenaran casi privadamente, en esas reuniones de amigos que se dieron en llamar 'schubertiadas'.Eso marca el carácter de estas piezas, que se caracterizan por una complicación formal y tonal superior a lo habitual, pero por su relativa sencillez técnica. En una época en la que predominaba el estilo llamado 'de bravura', un virtuosismo bastante superficial, estas sonatas son excesivamente sencillas. Y tampoco llegan a la complicación e interés formal de las últimas sonatas para piano de Beethoven, su referente obvio. Difícilmente un…
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