Reflejos sobre el Misisipi,que con unos veinte minutos de duración formó la primera parte del concierto, es realmente un concierto para tuba y orquesta. Estructurada en cuatro movimientos con títulos descriptivos -”Bruma” (Mist), “Furia” (Fury ),“Oración” (Prayer) y “Barco de vapor” (Steamboat)-, la obra,que se estrenó hace tan solo dos años,es de estética decididamente postserial, alejada de todo vanguardismo o extravagancia excepto en la elección del instrumento solista. La tonalidad predomina y se oyen a menudos ritmos rápidos de clara inspiración en el folk estadounidense. La originalidad del esquema y el trabajo conjunto de solista y orquesta logran algunos momentos notables, pero no parece que la obra vaya a pasar a la historia como el primer concierto para tuba y orquesta realmente digno de inclusión en el repertorio. La solista,…
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