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El Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo grancanario ha iniciado los trabajos de restauración de los tres órganos de las iglesias de San Telmo, Valleseco y Agüimes, valorados todos ellos en 194.427,42 euros.Las tareas de restauración, que han sido encargadas a los dos prestigiosos restauradores alemanes, Gerhard Grenzing (que hace unos años se ocupó de la puesta en funcionamiento del órgano del la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, en Vegueta) y Matthias Schuke, cuyo taller se encuentra en la ciudad germana de Potsdam.La fase inicial de la restauración ya ha dado comienzo en el caso del órgano procedente de la escuela hamburguesa de la segunda mitad del siglo XVIII que se conserva en el templo de San Telmo, cuyas piezas serán restauradas en el taller que Grenzing posee en Gran Canaria y en los laboratorios del propio Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo grancanario.Según Gerhard Grenzing, que se ha responsabilizado de la restauración de los órganos de la Capilla del Palacio Real de Madrid, Catedral de Sevilla y Palma de Mallorca, la pieza de cuatro pies de San Telmo posee una alta calidad en su diseño y construcción en roble.El órgano, que se encuentra en el centro del coro alto, a los pies de la iglesia citada, posee unas celosías decoradas que rematan los tres castillos de veintisiete tubos de su fachada y puertas policromadas.Grenzing, que acometerá entre otros trabajos la restauración de los tubos deteriorados, asegura "la parte sonora conservada es de magnífica calidad, lo que permitirá a partir de ésta, recuperar los registros que lamentablemente han desaparecido".El restaurador realizará una profundo estudio del contexto que envuelve al órgano de San Telmo, desmontará y clasificará las piezas para luego limpiar cada una de ellas y consolidar las partes atacadas por xilófagos.También reconstruirá algunos caños con procedimientos de la época a través de un sistema de hojas de estaño fundidas en su propio taller según aleaciones originales.Esta laboriosa tarea es sumamente importante para luego establecer todas las posibilidades de la recreación del sonido en la armonización. También se restaurará el fuelle existente del órgano y se instalará un motor ventilador especial silencioso.También el maestro alemán se encargará de la restauración del órgano de la Iglesia de San Sebastián de Agüimes, presumiblemente construido por el organero discípulo del mallorquín Jorge Bosch, Antonio Pilat.Dicha pieza posee un teclado de 51 notas y presenta un estado muy deficiente de conservación. Según la musicóloga Rosario Alvarez, este instrumento podría provenir de la Catedral de Las Palmas, y es posible que se trate de uno de los numerosos órganos de procesión que antiguamente se empleaban como soporte musical en los actos litúrgicos que tenían lugar fuera del templo.A pesar de su reducido tamaño, dispone de un sonido relativamente potente, y también en este caso Grenzing intentará descifrar el diapasón y en lo posible el temperamento de origen, eligiendo uno que sea representativo de la época y en lo posible, flexible para tonalidades de costumbre en la literatura musical de su tiempo.Matthias Schuke será el encargado en su taller de Potsdam de restaurar las piezas que desmontará del órgano perteneciente a la Iglesia de Valleseco, un ejemplar de procedencia del norte de Alemania, construido hacia la segunda mitad de finales del siglo XVIII.Según Gerhard Grenzing, "la privilegiada situación de las Islas Canarias en el centro de las grandes rutas comerciales atlánticas, supuso importantísimas influencias en todos los aspectos sociales, entre ellos también en la organería. La floreciente burguesía insular de los siglos XVII y XVIII, principales mecenas en aquella época, opta por la importancia de instrumentos del norte de Europa, frente a la aristocracia que se inclina por los talleres peninsulares", explica el artesano restaurador germano.De esta manera el actual patrimonio organístico de las islas se convierte en un excepcional museo vivo de las distintas estéticas y escuelas de diferentes épocas en varios países.En Canarias encontramos, además de los instrumentos creados en uno de los más importantes de las islas, el taller de La Laguna, órganos peninsulares, alemanes, ingleses e italianos."Especial importante tiene el gran número de órganos procedentes de Hamburgo que se conservan en Canarias. La justificación la encontramos en el importante tráfico comercial del puerto anseático, y el gran prestigio de sus organeros", comenta Grenzing.Para el artesano y restaurador, "este magnífico patrimonio aún se enriquece más con las interacciones que todas estas influencias crean en los organeros que trabajan en las islas, como se observa en el órgano de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán obra de Antonio Corchado", concluye Gerhard Grenzing.
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