Veinticinco años desde la muerte de una de las más carismáticas figuras del siglo XX deberían ser suficientes para intentar un estudio serio de sus aportaciones a la tradición interpretativa y para situar su figura en el contexto adecuado. Lejos de pasiones personales, ha llegado ya el momento de estudiar a Callas, la soprano, de un modo que todavía no se ha hecho porque, desgraciadamente, sobre la figura de la griega pesan dos gravosos estigmas: la enorme popularidad de su vida privada y el insuficiente conocimiento de la tradición interpretativa anterior debido a la falta de documentos.Con respecto a lo primero, la vida privada de Callas debe ser estudiada minuciosamente y servir para ofrecer explicaciones de sus actitudes artísticas. Su breve carrera no puede ser comprendida sin su atormentada vida amorosa, pero esta faceta no tiene…
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