Los compositores del grupo de La mano poderosa, quizá con la excepción de Rimski-Korsakov, no fueron muy prolíficos, lo que los ha convertido casi automáticamente en 'maestros menores'. Poco a poco, a medida que su obra va siendo más conocida, esta visión está cambiando. En el caso de Musorgski el proceso se inició ya a principios del siglo XX gracias a la relación de la condesa von Meck con Debussy, que dio a conocer sus canciones y piezas para piano, a la orquestación de los Cuadros de una exposición que hizo Ravel y sobre todo a Diaghilev, que dio a conocer en Occidente su principal obra, Boris Godunov.También fueron las interpretaciones de El príncipe Igor que hizo Diaghilev en sus primeras temporadas las que dieron a conocer su nombre popularmente en París y Londres, pero limitándose a esa única obra. Todavía hoy es difícil escuchar…
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