El primer romanticismo (1789-1848), una de las épocas más creativas y menos conocidas de la historia de la música occidental, fue fecundo en personajes como Friedrich Kuhlau (Últzen, 1786; Copenhague, 1832): cosmopolita, ecléctico, extrovertido y moderno. Sus ocho óperas estrenadas en el Teatro Real de Copenhague (1815-1838) son una personalísima asimilación de los modelos franco-alemanes (Mozart, Cherubini, Päer, Boieldieu y Beethoven, a los que luego adaptó el estilo vocal de coloratura de Rossini y la concepción dramática de Weber) y merecen sobradamente el prestigio de que gozaron, especialmente la ópera mágica Lulu (1825), sobre el tema literario de Die Zauberflöte, que se mantiene en el repertorio danés junto al polularísimo syngespil histórico Elverhøl (La colina de las hadas), sobre melodías tradicionales danesas.Kuhlau fue un…
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