La frecuente consideración del Concierto para piano y orquesta en si bemol mayor Op. 83 como 'el mejor concierto de piano jamás escrito' ofrece habitualmente unos poderosos argumentos: la imponente construcción en cuatro movimientos, los altos requerimientos virtuosísticos de la parte solista, los logros tímbricos y el raro mérito de haber seducido a los intérpretes y al público sin que ello le hiciese merecer la repulsa de los guardianes teutones de la pureza estética. Sin embargo, los primeros pasos del Concierto en si bemol no fueron precisamente por un camino de pétalo de rosas.El Concierto en si bemol fue compuesto entre 1878 y 1881, veinte años después del Concierto en re menor, Johannes Brahms (Hamburgo, 7.05.1833; Viena, 3.4.1897) se lo dedicó a Eduard Marxen (1806-87), su profesor en Hamburgo (1845-52) lo cual se ha interpretado…
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