El tenor canadiense Jon Vickers (Prince Albert, Saskatchewan, 1926) falleció el pasado 11 de julio tras varios años enfermo de alzheimer y totalmente retirado de la vida pública. Esta es la nota oficial difundida por su familia:
"Con gran tristeza anunciamos el fallecimiento de nuestro padre, Jon Vickers, tras una prolongada lucha con la enfermedad de Alzheimer. Le sobreviven su hermana, sus cinco hijos, once nietos y dos bisnietos. Su familia y sus más queridos amigos lo recuerdan por su risa resonante, su calidez y su espíritu generoso. Un hombre de la tierra que donde más a gusto se sentía era en su granja, rodeado de la naturaleza y de su familia, que siempre buscó las verdades y las esencias de la vida.
Nacido el 29 de octubre de 1926, en Prince Albert, Saskatchewan, Jon fue el sexto de ocho hermanos [además de] uno de los mayores cantantes de ópera del siglo XX. Interpretó los más exigentes roles operísticos, Tristan, Siegmund, Parsifal, Otello, Aeneas, Peter Grimes y muchos más, con una intensidad vocal ardiente y una interpretación dramática llena de poderío; sus interpretaciones son recordadas aún en la actualidad. Vickers fue un hombre reservado y profundamente religioso. Partiendo de una pequeña localidad rural, Saskatchewan, hasta una carrera llena de éxitos en los principales escenarios del mundo, fue apreciado por su poderosa presencia escénica y sus caracterizaciones fuertemente meditadas. Poseyó una voz característica y llena de poderío que cuando se combinaba con su gran habilidad actoral lo convertían en uno de los artistas más atractivos del mundo de la ópera en su època.
En 1950 se le concedió una beca para el Royal Conservatory of Music de Toronto,donde estudió cinco años. Recién terminados sus estudios fue invitado a interpretar Fidelio y Medea en Nueva York en versión de concierto y en 1956, tras una audición con David Webster de la Royal Opera House, Covent Garden, recibió un contrato para debutar como Gustavo III (Riccardo) al año siguiente. Cantó también Don José y Aeneas en Los troyanos de Berlioz y en 1958 añadió Radamés a su repertorio. Ese mismo año cantó Don Carlo en la famosa producción de Visconti dirigida por Carlo Maria Giulini, debutó en el Festival de Bayreuth como Siegmund, apareció como Samson en el oratorio homónimo de Hsendel e interpretó a Jason en la Medea de Maria Callas en el Covent Garden.[...]"
A partir de entonces y durante más de tres décadas Vickers fue uno de los principales heldentenor del panorama internacional, cantando tanto ópera italiana como francesa y alemana. Unos destacarán su Aeneas en Los troyanos, otros su Peter Grimes o sus Wagner, especialmente Parsifal. Se retiró de los escenarios en 1988, aunque tuvo algunas apariciones posteriores.
Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.
Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.
🙌 Registrarse ahora
Comentarios