El gran forjador del sonido de la Filarmónica de San Petersburgo, Mravinsky, no sentía gran aprecio por la cantata Alexander Nevsky, aunque la llegó a dirigir, y en cambio valoraba mucho la Suite número 2 de Romeo y Julieta, que dejó grabada con su orquesta y en la que trabajó intensamente. Yuri Temirkanov, su sucesor al frente de la orquesta rusa, es responsable del magnífico registro de la banda sonora original e íntegra de la película homónima de Eisenstein, también con esta orquesta, y ha grabado con ella distintos fragmentos de las suites números 1 y 2 de Romeo y Julieta (ya lo había hecho años antes con la Orquesta Sinfónica Académica Estatal de la Federación Rusa, la orquesta de Svetlanov), suites que también combinó en la Quincena de San Sebastián componiendo un material ideal para exhibir la flexibilidad y profundidad de su…
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