La otra cara del Festival de Lucerna la constituye su compromiso con la música de hoy, traducido principalmente en la labor de Pierre Boulez al frente de su Academia, y en el hecho de que en cada edición no bastan los dedos de ambas manos para contar los estrenos mundiales. Como en el caso de esta “matinée” (pocas corbatas, público escaso pero joven y entusiasta), en la que se ofreció la primera audición de las Re-acuarelas del compositor húngaro Márton Illés (Budapest, 1975), dentro de un programa magiar al ciento veinte por ciento.
Y como aquí siempre se recurre a los mejores especialistas, sobre el escenario estaba la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baden-Baden y Friburgo, con su titular el maestro francés François-Xavier Roth. Las orquestas de las emisoras públicas regionales tienen mucho que ver con la parte cultural del “milagro…
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