El letón Andris Nelsons (Riga, 1978) es bien conocido en Lucerna, donde debutó en el año 2009, y además apreciado porque en las dos últimas ediciones se ha hecho cargo de los conciertos de la Orquesta del Festival, tras la muerte de Claudio Abbado a principios del año pasado. Pero esta vez se presentaba -con gran expectación- en su calidad de director titular de la Boston Symphony Orchestra, puesto del que tomó posesión la pasada temporada. Y lo cierto es que no sólo no defraudó, sino que esta noche dio uno de esos conciertos de los que hacen afición.
La Sinfonía nº 90 de Haydn no se programa demasiado -tal vez porque, aun siendo “francesa”, no forma parte de las llamadas “Sinfonías de París”-; y es una pena, porque es una obra tan buena como la mejor de sus muchísimas hermanas. Como siempre en Haydn, además de buen humor, aquí hace falta…
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