En su gira de despedida como director titular de la Filarmónica de Bergen, Andrew Litton se presentó en los Proms londineses con un programa que no hizo sino acreditar los quilates de una de las mejores orquestas europeas en la actualidad. En Presage, un conciso crescendo de diez minutos compuesto por Matre con progresivo rigor artesanal en el tratamiento de texturas, la orquesta lució su formidable capacidad para controlar dinámicas y diferenciación de sonido. La interpretación del Concierto para violín de Mendelssohn fue en general reservada en su énfasis, un poco como equilibrando la enfática interpretación de una solista extraordinaria con un comentario orquestal terso y distendido. No parece haber límites a lo que Alina Ibragimova sabe expresar con espontánea flexibilidad, precisión y liviandad de toque. Y la concatenación de…
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