Cuenta Joyce DiDonato en las notas de la carpetilla que ella y Tony Pappano tuvieron un único ensayo para preparar este recital, a las diez de la noche de la víspera: ella después de estar viajando todo el día, él tras todo el día ensayando en Covent Garden. Así debe ser la vida de los divos. Pero en Wigmore Hall, templo londinense de la música de salón, querían dar la campanada para inaugurar la temporada 2014-2015 con una de las cantantes más aclamadas del momento y un maestro a quien todo el mundo adora; y con un programa inhabitual. Y la dieron.
No se dejen engañar por la carátula del disco: éste es un programa muy serio, y no sólo en la primera parte. Si, según cuentan, Pappano (Sir Antonio) llegó corriendo al concierto, con la introducción de Arianna a Naxos no se notó: él es un hombre de teatro (y Haydn -aunque a veces se nos…
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