Iniciar temporada con el bilbaíno Joaquín Achúcarro tocando las Noches… de Manuel de Falla y con la Sinfonía número 5 de Chaikovski no pasará a la historia de la Sinfónica de Bilbao por la audacia del programa, pero deparó una noche de interés y supuso un éxito indiscutible para el pianista, para la orquesta y para el joven maestro Erik Nielsen, que se estrenaba como director en la que es su primera temporada como director artístico y musical de la agrupación vasca. Por emplear un símil gastronómico, el concierto fue como ir a un restaurante tradicional, de los de toda la vida, y encontrar las mesas llenas de comensales (hermoso espectáculo el gran auditorio del Euskalduna lleno a rebosar escuchando a la orquesta) y cenar bien, de hecho muy bien, y contemplar cómo la conservadora cocina era aclamada generosamente por los asistentes,…
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