No ha estado el siglo XX escaso de réquiems. Quizás ningún otro periodo histórico haya necesitado tantos; de ahí que desde la música se hayan erigido tal cantidad de cantos fúnebres como la más devastadora centuria precisó. Réquiems personales, réquiems por la humanidad, réquiems por una civilización, los Requiem Canticles (1965-66) de Igor Stravinsky, el Requiem (1963-65) de György Ligeti, el War Requiem (1961-62) de Benjamin Britten, el Requiem für einen jungen Dichter (1967-69) de Bernd Alois Zimmermann, el Requiem (1957) de Tōru Takemitsu, el Requies (1983-85) de Luciano Berio, el Polskie Requiem (1980-84, rev. 1993/2005) de Krzysztof Penderecki, el Requiem (1991-93) de Hans Werner Henze, The Rara Requiem (1969, rev. 1970) de Sylvano Bussotti, o el breve Requiem po drugu (1986-87) de György Kurtág, son algunos de los muchos que han…
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