La de anoche, fue la tercera visita a nuestra ciudad, de la soprano santafesina Daniela Tabernig. Su voz, su timbre, su amplio registro le permitió acceder a estas páginas compuestas con una amplitud tal que no todas las sopranos pueden hacerlas como es debido. Se trata de las Cuatro últimas canciones que el notable Richard Strauss escribiera al final de su vida para su esposa, Pauline de Ahna, una excelente soprano dramática. Ya la gravedad de la primera canción en su inicio, “In dämmrigen Grüften” es altamente difícil cuando se tiende a “Nun liegst du erschlossen” de línea bastante más alta. Curiosamente estas canciones no son tan apreciadas en versiones grabadas sino más bien cuando se las escucha en vivo. En este punto tuve la suerte en mi vida de escuchar nada menos que a Lucía Popp acompañada por la Sinfónica de Bamberg dirigida…
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