Repito lo del año pasado: “Como en esta ocasión podré asistir el próximo domingo al concierto de los premiados, escribo rápidamente antes de que se conozca el veredicto del jurado (claro que los lectores lo leerán después) más que una crítica una serie de impresiones o reflexiones que esta prueba final me ha suscitado”. Mis apreciaciones generales no han cambiado desde los últimos años, aunque el jurado sea en buen parte diverso. Esta vez hubo más finalistas, aunque uno (lástima, un tenor, con los pocos que hay) tuvo que retirarse por problemas de salud de esta prueba y quedó excluído. Siete eran coreanos, siete del ‘área eslava’ (Rusia, Ucrania, Moldavia, Armenia), un polaco, dos españoles, dos italianos y un estadounidense.
Así como los eslavos, y rusos en particular, suelen ser muy enfáticos, los coreanos, salvo alguna excepción…
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