Los frutos de la colaboración en Leipzig entre Felix Mendelssohn y su concertino Ferdinand David no se agotan en el ámbito orquestal. Los Tres Grandes Cuartetos op. 44 -de los que este disco recoge los dos primeros en el orden de su publicación- son prueba de ello. Compuestos entre 1837 y 1838 -a los dos años de tomar posesión Mendelssohn en la Gewandhaus-, el autor contó también aquí con el asesoramiento de David, quien además los estrenó con su cuarteto en la temporada de matinées en la capital sajona.
Se trata de piezas escritas de acuerdo con los cánones del clasicismo (aunque en ambos cuartetos el tiempo lento viene en tercer lugar), pero también de acuerdo con los propios cánones del compositor. Si la armadura puede llevar a pensar que el Cuarteto en Re mayor suena más enérgico y el Cuarteto en Mi menor suena más melancólico, esa…
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