Genero ligado por antonomasia a la búsqueda de nuevas formas de expresión y al ensanchamiento de los límites de la (mal)llamada 'música clásica', el cuarteto de cuerda floreció en el siglo XX a través de los más diversos recursos técnicos y estilísticos; aquellos que nos dejaron los Bartók, Schönberg, Webern, Nono, Xenakis, Ligeti, Cage, Lachenmann, Kurtág, Ferneyhough, Sciarrino, Feldman y un largo etcétera. Entre dichas floraciones, una de las muestras más particulares, al tiempo que extremas, la constituye el finisecular cuarteto de cuerda Zerstörung des Zimmers/der Zeit (1999), intrincada partitura del compositor y teórico musical austriaco Christian Ofenbauer (Graz, 1961), que en sus casi cincuenta minutos de duración procede a una compresión del sonido en un grado de densidad como pocas veces se ha dado entre dos violines, una…
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