Siempre me divierte cuando escucho Idomeneo la 'hipocresía' de Mozart, quien presenta a Idamante como un hijo extremadamente fiel y obediente, dispuesto incluso a abandonar a su amada Ilia y a morir por cumplir los deseos de su padre y ayudar a su patria. Gracioso contraste con el joven Mozart, ansioso de estar con su amada -sea Aloysia o Constanze- y muy poco amante de su patria, Salzburgo, la cual precisamente estaba intentando abandonar, como fuera, en el momento de componer y estrenar Idomeneo.
De hecho, las habituales menciones a la crisis de adolescencia de Mozart son un anacronismo: en la época de Mozart se pasaba directamente de la infancia al mundo adulto hacia los 12 o 15 años y no existía la "adolescencia". Por otra parte, cuando compone Idomeneo, Mozart tiene 24 años y su crisis residía simplemente en sus crecientes…
Comentarios