Luego del inesperado hecho acaecido con la ganadora del concurso de dirección llevado a cabo entre fines de febrero y principios de marzo de este año, del que no puedo decir mucho pues la señora Marín no contestó mis mails ni mis llamados telefónicos a Europa, luego de un concierto inicial que auguraba una buena gestión al frente de la orquesta local, lamentablemente me quedé en la misma ignorancia que las autoridades que aún no se explican los motivos de su repentina renuncia. Así llegó el concierto de esta noche que tuvo diversos significados. El primero, superar el golpe sicológico sufrido por los músicos, el segundo para festejar los primeros quince años de la orquesta y el tercero para cerrar brillantemente el 40º ciclo denominado Abril Cultural Salteño. Esto último tiene su curiosidad, es la segunda vez que la maestra Yeny Delgado…
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