Alcanzamos la semana de la fiesta nacional francesa, y lo celebramos en 2016 con la reseña de un compacto que une en una misma edición a cuatro de los cuartetos de cuerda más representativos de la música saturada: una de las corrientes estilísticas más potentes e interesantes surgidas en el siglo XXI, ya no sólo en Francia, sino en el conjunto de una Europa a la deriva, entre la deserción de los proyectos comunes que tanto empeño costó alcanzar y una sangrante dictadura del capital especulativo, que también se asoma tras algunas de las reformas de un país gobernado, supuestamente, por la izquierda, como Francia lo es en la actualidad. Es así que, un año más, no resulta baladí recordar los principios revolucionarios de la libertad, la igualdad y la fraternidad, así como la necesidad de que la Europa de los pueblos se construya con/desde…
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