España - Aragón

Oler a Mediterráneo en Jaca

Daniel Martínez Babiloni

lunes, 5 de septiembre de 2016
Jaca, sábado, 6 de agosto de 2016. El Carmen. XXV Festival Internacional en el Camino de Santiago. Diálogos e improvisaciones. De Oriente a Occidente y del Antiguo al Nuevo Mundo. Jordi Savall, Ferran Savall y Pedro Estevan. Asistencia: 100 %

Veinticinco años lleva el Festival Internacional en el Camino de Santiago ofreciendo músicas antiguas de aquí o de allá. De Oriente y Occidente. De éste o del otro lado del Atlántico. Pero a tenor de lo escuchado y leído en el prólogo del programa que celebra ese cuarto de siglo, siempre muy cercanas a las culturas que bordean el Mediterráneo. Mare Nostrum de encuentros y mestizaje pero también de terribles sepulturas, como recordó Jordi Savall. Un mar y unas gentes dejadas de la mano de dios, el que sea, en aras de estúpidos intereses.

En esta edición se ha querido recordar a tres figuras importantes que pasaron por él: Gustav Leonhardt, Julien Jâlal Eddine Weiss y Monserrat Figueras, quien junto a Jordi Savall formó la Familia Savall-Figueras, la cual participó en el programa de 2006. Esta vez, ocuparon el altar mayor de la iglesia del Carmen padre e hijo junto a Pedro Estevan, quien supongo se podrá considerar de la familia. Lo hicieron patente los guiños, las miradas cómplices y las sonrisas compartidas entre los tres. Jordi Savall aportó su talante pedagógico y Ferran el lado más desenfadado. Tañe la tiorba como cuando toca la guitarra, lo cual despeja de seriedad al trío. No obstante, echamos de menos mayor presencia sonora de su instrumento en los bajos obstinados, en contraposición a la lira o a la viola da gamba. La naturalidad vocal de Ferran y su expresividad acercan el concierto a la intimidad de un recital en un pub o local al uso. La fantasía en la improvisación del padre se ve reflejada en la del hijo. Qué evocador resultó el primero en el registro grave de la viola en las variaciones sobre una pieza tradicional bretona. Todo ello, con el sutil subrayado de Estevan, un músico curtido en mil y una batallas postvanguardistas o historicistas, si al fin y al cabo no es lo mismo.

Los temas interpretados forman parte de los discos de 2004, Du temps & de l’istant, y de 2008, Mireu el nostre mar. El bis pertenece al último trabajo de Ferran, Impro (2014): “los hijos son quienes en definitiva deciden”, dijo el padre ante la elección. Con él culminó un programa que pretendía mostrar el diálogo entre esas culturas que mencionamos más arriba. También, el que existe entre lo historicista y un producto actual que diluye cualquier atisbo de clasificación. Piezas de Ortiz, Marin Marais o folklóricas maridan bien con creaciones del propio Ferran Savall. Con todo, emocionaron al público que abarrotó la iglesia. Y sobre todo, hicieron oler a Mediterráneo en la capital pirenaica del románico.

 

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