Luego de tratar con Béatrice et Bénédict, la frágil incursión de Berlioz en Shakespeare, Glyndebourne homenajeó este año al poeta nacional en el 400 aniversario de su muerte con una opción mas segura y apta para doblar la efemérides: también se cumplen cuarenta años de la muerte del mas importante compositor británico. Es así que volvió el Sueño de una noche de verano de Britten en la legendaria producción de Peter Hall que algunos vimos en el viejo teatrillo original en 1981 bajo la dirección de Bernard Haitink y con un elenco encabezado por Ileana Cotrubas (Titania) y James Bowman (Oberon).
El nacimiento de esta gran producción escénica marcó también el regreso de Glyndebourne a la obra de Britten, cinco años después de su muerte y luego de la larga ausencia que siguió el estreno mundial allí de Albert Herring y el acaparamiento estival…
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