Arrancó la parte musical del Festival de Otoño parisino con la primera cita del retrato ofrecido en torno al compositor vasco Ramon Lazkano, afincado en la capital francesa. Para ello, el festival propuso un evento –bajo el título Ohiberritze– en tres secciones: una pastoral en la primera parte, el Trio de Ravel junto con el estreno del compositor donostiarra en la segunda, y finalmente una breve muestra de cánticos y danzas vascos. Dado que desde esta bitácora comentamos la actualidad de la música contemporánea, obviaremos emitir juicios sobre las calidades musicales de la primera y tercera parte, si bien su relación con la segunda si será objeto de nuestros comentarios finales.
El Trio Dali acometió la interpretación de una de las más célebres páginas camerísticas de Ravel. Su ejecución fue muy valiosa, cosechando un merecido aplauso al…
Comentarios